La consolidación financiera no es la misma para todas las empresas. Dependiendo de los requisitos de presentación de informes externos o legislativos y de la necesidad de información de la administración, puede ser muy complejo o relativamente sencillo. 

Utilizar las instalaciones multiempresa del componente de libro mayor general de un sistema ERP sólo es factible si:

  • Las cuentas de todas las entidades se ejecutan en el mismo sistema ERP.
  • Todas las entidades utilizan gráficos de cuentas idénticos.
  • El sistema ERP incluye funcionalidades de consolidación como eliminaciones intercompañía, segregación de ajustes, pistas de auditoría, etc.

Convertir cada entidad para usar el mismo software de ERP puede ser un proceso muy complicado o incompatible, ya que hay países con diferentes normativas que tienen que cumplir los sistemas, o no todos los ERP disponen de las mismas capacidades multidivisa y multiidioma necesarios para cada filial del grupo.  Esta situación puede conllevar problemas de seguridad, y un incremento en los costes por la cantidad de recursos requeridos para solucionar todas las barreras que aparecen como consecuencia de las diferencias. 

Migrar todas las entidades hacia un mismo software puede ser una propuesta muy costosa, pero, tener distintos sistemas de ERP dentro de un mismo grupo implica que cada entidad utiliza datos procedentes de sistemas de información situados en diferentes países en los que desarrolla su actividad, generando consigo limitaciones de información, ya que, el acceso a la información crítica proviene de distintas fuentes. La configuración y consistencia del dato es diferente, y, dependiendo de cómo tengan la información en cada sistema, puede haber disonancias porque no trabajen con los mismos parámetros. Los riesgos, por tanto, de disponer de distintos sistemas ERP entre cada una de las filiales de un mismo grupo, pueden provocar errores en los procesos y gaps entre la funcionalidad de cada ERP y las necesidades del grupo. 

Además, dificulta en gran medida la segmentación de la información disponible de forma consolidada, complica la recopilación de información de diferentes unidades de negocio, la contabilidad de las transacciones empresariales internas, provoca incongruencias entre los procesos operativos y sus funcionalidades objetivo y dificulta la entrega de justificantes contables completos y sin errores.

Por otro lado, a la hora de unificar la información es necesario un modelado de los datos para lograr que cuadre (ventas, costes, canales…). En caso de no tener conciliada la información, los procesos de consolidación resultan más lentos y problemáticos, y no permiten predecir escenarios futuros que ayuden a tomar decisiones de manera más óptima. 

Otro de los procesos que se ven afectados es la centralización de la gestión eficaz de datos, transacciones y estados financieros, y la obtención de una visión más completa de balances, dejando prácticamente como una tarea imposible la sincronización y combinación de contabilidad financiera de las empresas en los meses contables. 

Por último, en la presentación de informes, la mayoría de los productos de ERP tienen informes relacionales limitados que incrementan las limitaciones, ya que no pueden dar a los contables de consolidación los informes que necesitan. Las habilidades, experiencia, mano de obra y utilización óptima de los recursos son clave en los procesos de presentación de informes. Pero los grados de configuración y personalización de los ERP son limitados, y no pueden abarcar cambios que permitan una compatibilidad completa entre las bases de los diferentes softwares de ERP de cada filial, acorde a las necesidades de cada entidad y sus empleados. 

Por tanto, disponer de diferentes ERP dentro de un mismo grupo dificulta la gestión eficaz de los datos, las transacciones y los estados financieros; y la combinación y análisis de datos de diferentes áreas del negocio, empresas o países dentro del grupo.