Las empresas buscan mantenerse en marcha a medida que se enfrentan a todos los cambios y dificultades del mercado, y automatizar los procesos de consolidación financiera se convierte casi en una obligación

El cambio de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) causó una gran cantidad de trabajo para algunas empresas. Aunque en sus inicios, era un simple concepto de consolidación, actualmente son un conjunto de principios abiertos a interpretación. Fue con la llegada de las NIIF cuando el mercado de software de consolidación prosperó, reemplazando así soluciones basadas en Excel, ya que, al ser una norma internacional, realizar comparaciones de estados financieros se había vuelto más sencillo y seguro. 

Los avances en software y en tecnologías de consolidación financiera  han provocado grandes mejoras, como un incremento de la velocidad, funcionalidad y seguridad en las soluciones tecnológicas para las finanzas.  Esto permite que las empresas se alejen de las hojas de cálculo de Excel, y mejora la auditabilidad y rendición de las cuentas. 

El uso de Excel se basaba en formularios, y era un proceso lento, requería mucha capacitación para la realización de informes, ya que se realizaban por generadores de informes difíciles de trabajar o complementos simples.

Pero la tecnología actual ha cambiado considerablemente desde los últimos 20 años, con algunos avances clave, que han transformado la forma en la que las organizaciones alojan, acceden y utilizan los sistemas empresariales clave. 

Las soluciones modernas ofrecen mucho más que la consolidación a los equipos financieros, y su utilización no sólo no requiere mayor trabajo para usar, administrar y mantenerlas, sino que restan notablemente el tiempo y esfuerzos que se invertían antes de implementarlas.